Diseño de Experiencia

Luego de 12 años colaborando en el desarrollo de productos innovadores, seguimos afirmando que diseñar en función de la experiencia que se pretende generar en las personas es un recurso genuino de competitividad que las empresas poseen a su disposición para diferenciarse.
En un mundo lleno de objetos la gente reclama experiencias en todos los productos que utiliza tanto diaria como esporádicamente.

Ahora bien. ¿Cómo diseñamos una experiencia?

En esta oportunidad nos centraremos en las etapas iniciales del proceso.
Observar y escuchar para entender.
Preguntar y analizar para definir.

El Diseño centrado en las experiencias, es un proceso metódico donde se interpreta un contexto, se lo analiza teniendo en cuenta diferentes factores como técnicos, de uso-funcionamiento y comerciales (entre otros) tanto de la empresa como de sus competidores; se analizan los atributos que le otorgan factibilidad productiva, utilidad y viabilidad comercial al producto; y se reconocen los puntos de satisfacción e incomodidad que provoca su experiencia de uso a las personas.
La etapa más importante es el establecimiento del BRIEF de diseño.

 

Para llevar a cabo esta etapa, primero se establecen requisitos clave que permitirán definir qué es lo que se entiende como útil y conveniente; lo que se establece como factible técnica y organizacionalmente; y lo que va a ser financieramente viable.
A través de la interacción con las diferentes áreas de la empresa, no solo se consigue relevar información y conocimiento importante, sino comprometer a los personas con el proyecto.

 

Relacionando los requisitos anteriormente mencionados, sus interacciones permiten identificar las características que provocan o mejoran experiencias. Aquí se definen cuáles son los atributos reconocibles (asimilables), por parte de todos los actores involucrados, que hacen a un producto deseable, usable y rentable.
Esta actividad, incorpora a interlocutores externos a la empresa como distribuidores, representantes, clientes y usuario.

 

Definidos los requisitos productivos, de uso, comerciales e identificados los atributos del producto tenemos el escenario para la detección de las oportunidades de innovación.
Centrados en cuestionar las experiencias actuales no solo de uso, sino también las relacionadas con la producción y comercialización, proponemos:
¿Cómo podemos mejorar la experiencia actual de uso del producto o provocar una nueva?
¿Cómo podemos mejorar la experiencia actual comercial del producto o provocar una nueva?
¿Cómo podemos mejorar la experiencia actual productiva del producto o provocar una nueva?

El BRIEF es la construcción de un marco de referencia para definir criterios de desarrollo del producto, establecer el alcance del proyecto y detectar las oportunidades de innovación.
Cabe aclarar que siempre se contempla el contexto económico, social, tecnológico, ecológico y legal a nivel local e internacional.

 

Una vez establecido el BRIEF del producto, continuamos con un proceso de diseño que garantiza una experiencia innovadora, factible productivamente, usable, útil, deseable, viable comercialmente y rentable.

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